Soles, olas, lunas, flores

mar-de-baileiros-corrubedo.jpg
Una puesta de sol invernal en el mar de Balieiros

Ignorantes como somos de los secretos de la botánica, no logramos identificarla. Hemos recurrido a la omnímoda rapacidad de Internet, por supuesto, y nos hemos zambullido en páginas especializadas a la busca de las señas de la especie que nos intriga. Pero nuestros ojos son ciegos a los matices (aquel libro enorme sobre plantas de Pío Font Quer que compramos hace años sigue acumulando polvo en algún mueble). Así que, mermados por nuestras escasas dotes de percepción, solo hemos sido quien de barajar dos opciones. Una, azafrán silvestre (Crocus nudiflorus). La otra, esa que llaman quitameriendas (Merendera montana)… A pesar del parecido las dos son imposibles: ambas florecen en otoño.

Estación equivocada.

flores-faro-corrubedo.JPG
Las flores de nuestras cuitas a los pies del faro

Sí. Desde que nos aficionamos a las expediciones fotográficas por los contornos del cabo no hemos podido evitar percatarnos de que, todos los años por estas fechas, un brote de color emerge de la hierba. Tan solo unos centímetros, apenas nada. Una manifestación lila y amarilla que semeja competir con el grosor de nuestras suelas. Está por todas partes. En As Barreiras, en O Corgo, en A Robeiriña… Y cada vez que, tras otra circunnavegación solar de nuestro planeta, la volvemos a ver (descoordinados pasos de baile para no pisarla) pensamos lo mismo: «Ahora sí. Ha llegado la hora. Corrubedo ha abandonado su hibernación murciélaga».

Porque esa flor desconocida y frágil es, a nuestro juicio, el más despampanante anuncio de la primavera.

flores-corrubedo.JPG
La especie, más de cerca, hoy (21 de marzo)

Y el (hasta ahora) pausado, conciso, sombrío mundo social del pueblo empezará a brillar y a acelerarse más y más a medida que los días se alarguen, los emigrantes retornen y los forasteros vengan. Y en verano llegará la apoteosis. Y miles de imágenes, en Twitter o en Instagram, en Facebook o en Whasapp, captarán la analógica hermosura de este paraje: sus calas de fina arena, su mar turquesa, el astro rey mojando más allá del faro su cabeza…

Y sin embargo.

oleaje-corrubedo-espineirido.jpg
El mar se desata muy cerca de Espiñeirido

Y sin embargo, es en los meses del frío cuando el esplendor del cabo araña su cénit. Mientras sus calles están vacías, un embriagante sol se hunde en el horizonte. Olas descomunales retumban en playas desiertas. Y la luna (ay la luna) trepa por el firmamento y… aun radiante, se lamenta: no puede admirar su reflejo en las ventanas ciegas, cautivas tras persianas siempre cerradas.

Así pues, sirva este documento para exhibir con unas fotos esa belleza huida, esas lustrosas prendas de temporada otoño-invierno que hoy hemos guardado en el armario y que no sacaremos de nuevo hasta dentro de seis meses. Hasta que, apaciguados los calores y las multitudes, Corrubedo vuelva a su hibernación murciélaga.

helena-puerto-corrubedo.JPG
Un clásico de nuestro blog, el 1 de febrero durante la borrasca Helena
ola-perfecta-corrubedo.JPG
Una ola buscando la perfección plástica en la playa de Balieiros
grip-furnas-corrubedo.jpg
Otra, asediando a un impasible Grip (que algunos han rebautizado Bartoliño)
bodyboard-prado-corrubedo
Bodyboard extremo en la playa de O Prado
surf-ladeira-corrubedo.JPG
Surf en A Ladeira hasta que caiga la noche
paseante-faro-corrubedo-anochecer.JPG
Melancólicos paseos al ocaso
anochecer-faro-corrubedo.jpg
Otro crepúsculo, desde O Corgo
cicatriz-sol-puerto-corrubedo.JPG
En el puerto: cicatriz solar al romper el día
luna-sangre-puerto-corrubedo.JPG
Superluna de nieve…
claro-luna-puerto-corrubedo
Estela plateada
luna-faro-corrubedo.jpg
La última: rivalizando en fulgor con la linterna

3 comentarios sobre “Soles, olas, lunas, flores

Agrega el tuyo

  1. Que hermosa descripción de lo que es la naturaleza, en la geografía Corrubedana!
    Que pena que no podáis fotografiar también el viento, la lluvia, los graznidos de las gaviotas, el olor de la retama, los cantos de los pájaros… tantas cosas que en Corrubedo son y están, para gloria y solaz de la gente que quiera sentir como la vida pasa, a través de las estaciones, sin alterar un ápice el espíritu de los que de Corrubedo nos sentimos y, para quienes, ese pequeño lugar, siempre es el maravilloso paraíso prometido.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: